Conocer la naturaleza de nuestro entorno

Aprender y conocer nuestra tierra y nuestro entorno es aprender a protegerlo y aunque no sea sencillo muchas casas de colonias como Mas Collell en Girona y/o grupos de trabajo sin ánimo de lucro como ecofactory trabajan para que esto suceda. Nuestra capacidad de actuar de forma correcta con la naturaleza dependerá del conocimiento que tengamos de la biodiversidad, de la fauna y de las características del espacio que nos rodea. No es una cuestión de tener un conocimiento cuantitativo, es una cuestión de respirar el aire que nos rodea para adquirir un conocimiento cualitativo.

Estas asociaciones y/o empresas nos enseñan a vivir en el entorno para que lo conozcamos y así lo respetemos. Está claro que el sitio donde mejor pueden aprender los niños en la escuela, pero cuando a un niño le hablas del medio ambiente dentro de un edificio en medio de una gran ciudad, lo más normal, es que no aprecie lo que realmente se le está enseñando.

Es importante que mostremos a los más jóvenes lo que se debe salvar, lo que se debe proteger, que sepan lo que son las plantas autóctonas y lo que son las plantas y animales “exportados” que ponen en peligro la biodiversidad de la zona. Es importante que los niños de hoy sepan qué tipo de zanjas o de obstáculos hacen que animales y sobretodo paseadores nocturnos tengan problemas de abastecimiento de agua… en definitiva, los niños de hoy en día tienen que querer a su entorno como si fuese su misma casa (que en definitiva, lo es).

Volviendo al ejemplo anterior, unas colonias en plena naturaleza siempre serán más aleccionadoras que los libros de texto con dibujos y fotos a todo detalle, igual como una rana abierta en canal en una clase de ciencia en el laboratorio de la escuela nunca será la mitad de útil que conocer a ese mismo animal en su medio natural.

Las colonias incitan a querer a la naturaleza, muestran cómo vivir en ella y gozarla, y eso en un ambiente de amistad y compañerismo. No hay ningún otro tipo de enseñanza en la escuela que se pueda parecer a lo que un joven puede aprender en este entorno.

La necesidad de actuar en los aspectos del medio ambiente es inminente y todo el peso, lamentablemente, caerá sobre nuestros hijos, quienes tendrán que asumir su papel reconstructor de la naturaleza y salvar muchos de los problemas que los mayores de hoy no hemos sabido solucionar.