Maquinaria para cava

El cava se consigue de una mezcla de vinos producidos en diferentes variedades de uva, a esta composición de lagaración se le denomina vino base. A partir de este líquido se procede a la fabricación de cava, llevándose a cabo una segunda fermentación.

Dentro de los diferentes tipos de uva usada para crear el cava, las más convencionales son el Macabeo, Xarel lo y Parellada que son las utilizada en la mayor parte de los cavas elaborados.

El conjunto de la mezcla en las cantidades correctas definidas por el especialista, crea el vino base usado para fermentarse otra vez, esta se hace dentro de la botella, la misma que llega a las manos para ser consumida.

Con el prensado, la usa es elegida antes de entrar en la prensa, separando la que tenga desperfectos. Se procede al prensado después de haber pasado una importante desinfección. Las prensas son destinadas a este objetivo para que el mosto pueda escurrirse sencillamente y no sufra alteraciones de ningún tipo.  El primer prensado es denominado flor de mosto, este es el que se utilizará para los reservas más destacables.

Cuando se ha acabado con el proceso de prensado, el mosto transcurre a alas cuvas con el fin de que se caigan todos los elementos en suspensión. Luego se llevan los mostos a los recipientes que se destinan a la vinificación.

En las máquinas para la cupada del cava, se realiza el primer trasiego en el que se separan los componentes gruesos con el objetivo de que el vino no guarde ninguno de sus aromas.

Después se procede al tiraje, llamado así al conjunto de acciones determinadas para llevar el cava a la máquina de embotellamiento.

Por último, se termina con el removido que es un proceso que se comienza 9 meses después para proceder a su expedición.